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Analizamos los factores claves de la alimentación e hidratación en jiu jitsu, para optimizar la performance en entrenamientos y competencias, así como dar el peso en competencia. Discutiremos diferentes estrategias para dar la categoría de peso y aplicaciones prácticas en Nutrición Deportiva.

La alimentación en Jiu Jitsu es un factor clave tanto para entrenar, como para competir y recuperarse.
A través de la alimentación en Jiu Jitsu se incorporan los nutrientes necesarios para tener energía durante el entrenamiento, y durante la recuperación, aportan materiales para la reconstrucción y reposición de aquellas estructuras que se degradaron durante (glucógeno muscular, proteínas) y permiten tener la energía necesaria para llevar con éxito cada lucha.
En el caso de la alimentación en Jiu Jitsu, tiene mucha relevancia debido a que es una disciplina deportiva en la cual se compite por categorías de peso, requiere fuerza, potencia, agilidad, flexibilidad, entre sus características principales.
Al competir en categoría, se busca equilibrar las oportunidades de ganar, ya que un luchador con mayor masa corporal tiene más probabilidades de subirse al podio, podemos observar esta afirmación en los resultados de la categoría Absoluto del mundial de jiu jitsu, el cual se viene realizando hace 26 años (desde 1996).
Es una costumbre que los luchadores intenten perder masa corporal para llegar a las categorías más livianas, ya que consideran que al ser más livianos y manteniendo sus niveles de fuerza, obtendrán una ventaja frente a los oponentes.
Es importante diferenciar entre perder peso y bajar el porcentaje de grasa corporal, ya que la primera opción no discrimina entre líquidos, masa muscular o masa grasa y esto puede ver afectado el rendimiento en competición. Sobre todo en un deporte como el jiu jitsu en el cual se realizan entre 4 y 5 luchas en el mismo día de 5 minutos, y el doble si se compite en el Absoluto.
De forma crónica los atletas reducen grasa corporal. De forma aguda los atletas normalmente recurren a la inanición y deshidratación.
Para prevenir riesgos tanto en salud como en lesiones deportivas, se debe establecer el porcentaje ideal de masa grasa al que se desea llegar, este objetivo es individual y debería ser consensuado entre el atleta y el nutricionista.
Para ello se puede tener como pauta de referencia los valores obtenidos de estudios con deportistas de élite, esta información brinda un marco de referencia para saber qué tan “lejos” o “cerca” se encuentran de ese grupo selecto de atletas, pero como comentamos anteriormente, es solo un marco de referencia. Trazar una planificación adecuada al calendario y punto de partida del atleta, es la base para iniciar cualquier cambio de composición corporal.
Los profesionales de la Nutrición Deportiva debemos considerar:
Las especificaciones del pesaje serán diferentes entre los deportes de categoría de peso.
En el caso de BJJ el pesaje suele ser 15 a 60 minutos pre competencia. La “ventana” para dar el peso no debería tener una gran brecha que implique un riesgo en el rendimiento deportivo, calambres o incluso un riesgo de salud.
Existe mucha evidencia indirecta que sugiere que cortar peso y competir en categorías de peso más ligeras mejora el rendimiento competitivo.
Cortar peso no es para cualquiera. Los competidores principiantes deberían centrarse en aprender jiu jitsu, incrementar su fuerza, reducir su grasa corporal y sobre todo disfrutar de la experiencia de competir.
En el adulto, una vez completado el crecimiento los componentes de la masa corporal sobre los que tenemos control son:
El cambio de peso saludable implica un trabajo minuciosamente planificado. La recomendación a lo largo de las semanas es una pérdida gradual de masa grasa de 500 g promedio por semana.
En el caso de trabajar como “estrategia” la pérdida de masa muscular, no debería ser superior a 1 kg por mes.
Se busca una disminución de glucógeno y líquidos corporales, obteniendo así una oscilación de peso de hasta 5 kg promedio 1 a 2 días previos.
Por otro lado, el vaciado del contenido intestinal podría generar una pérdida de 1 a 2 kg de 1 a 3 días previos.
Usos no estratégicos, utilizados en la práctica habitual:
El papel del sodio en la rehidratación es claro. El efecto de la reducción de sodio en la pérdida de líquido corporal es menos claro a través de la evidencia. Una dieta baja en sodio (< 500 mg) por 5 días redujo la MC 1-2% en personas con hipertensión, sin embargo, no se tomaron medidas provisionales. El cambio en la ingesta de 3300 mg a 700 mg redujo la MC aproximadamente 1% en 24 h, sin embargo, la ingesta de energía también se redujo. (2)
Louise Burke en el libro escrito junto a John Hawley en el 2000 titulado “Rendimiento deportivo máximo” (3) enumera las técnicas más utilizadas para perder peso con rapidez:
Muchos de estos métodos ya han sido discutidos previamente.
Cuando se pierde peso la única variable que se analiza son los kilogramos expresados en la balanza, lo cual no es un detalle menor si se quiere “dar” la categoría.
Pero cuando tomamos solo este factor dentro de la alimentación en el jiu jitsu y se utilizan alguna de estas estrategias sin la ayuda de un profesional de la nutrición, se corre el riesgo de aportar menos nutrientes al cuerpo, generar deshidratación y disminuir de forma drástica el aporte calórico.
Este combo puede llevar, en el mejor de los casos, al sobreentrenamiento (caracterizado no por el entrenamiento “excesivo” sino por la deficiencia de energía), al síndrome de deficiencia relativa en deporte (REDs, asociado a una baja disponibilidad de energía, amenorrea, osteopenia, osteoporosis, entre otras características principalmente en atletas femeninas) y en el peor de los casos, a una lesión.
Algunos de los efectos negativos más frecuentes de la reducción rápida de peso corporal son:
En un estudio realizado por Andreato et al. en 2016 titulado “Physiological, Nutritional and Performance Profiles of Brazilian Jiu-Jitsu Athletes” (4), evaluaron a 15 atletas de jiu jitsu y descubrieron que la dieta era pobre, con bajo consumo de hidratos de carbono, alta ingesta de proteína y adecuado consumo de grasas.
Los porcentajes de aporte calórico son los siguientes: 54 ± 7% de carbohidratos, 19 ± 4% de proteínas y 27 ± 6% de lípidos. Se puede ver un porcentaje muy bajo en el consumo de hidratos de carbono, un macronutriente clave en el aporte de energía durante los entrenamientos y la competición.
Dentro de la alimentación en jiu jitsu, si buscamos entender mejor la importancia de este macronutriente, hay que entender que se considera un deporte de combate de características intermitentes, ya que alterna esfuerzos de alta intensidad y períodos de baja intensidad.
Además, debido a los niveles de lactato encontrados tanto en luchas de simulación 11.9 ± 5.8 mmol•L (3) como de competición 14.8 ± 3.2 mmol•L (5), se puede concluir que la metabolización de glucosa es alta, y que las reservas de glucógeno muscular pueden considerarse determinantes en el rendimiento deportivo de los luchadores.
Lo que nos lleva a la siguiente conclusión con respecto a los hidratos de carbono en la alimentación en jiu jitsu:
La pérdida de masa grasa debería ser el punto clave a tener en cuenta para disminuir la masa y, de esa forma, bajar los kilos que se necesitan para “dar la categoría”.
En el estudio de Andreato et al. (2012) analizaron la alimentación en jiu jitsu y se encontraron valores del 12,7 ± 4,8% de grasa corporal en atletas varones.
También analizaron alimentación en jiu jitsu en mujeres, en el systematic review realizado por Andreato (2017) (6), y se encontraron valores entre 19,3 y 24,2% de masa grasa.
Estos valores pueden ser útiles para tenerlos como referencia, pero no se deben tomar como porcentajes ideales, como dice Louise Burke (2000):
“Los niveles ideales de grasa y masa corporal son específicos y sólo pueden considerarse mediante el método de ensayo-error y a lo largo de un periodo de tiempo”.
En base a lo expuesto anteriormente sobre la alimentación en jiu jitsu, llegamos a la conclusión de que para “dar la categoría” sin que esta disminución de peso afecte el rendimiento durante los entrenamientos y en la competición, se debe tener como objetivo la disminución del porcentaje de grasa.
Esta disminución se determina de manera individual y es necesario realizarla con la ayuda de un nutricionista, para asegurar que durante la baja no se produzcan déficits nutricionales.
En cuanto al peso, Marcia Onzari (2011) (7) recomienda que el peso corporal durante los entrenamientos no sea mayor a un 2-3% del peso aspirado en competición.
Por ejemplo: en categoría hasta 76 kg (con kimono), siguiendo la recomendación de Marcia Onzari, no debería pesar (con kimono) más de 78,23 kg como máximo.
Los siguientes puntos son algunas de las pautas sobre alimentación en jiu jitsu, propuestas por Louise Burke (2000), que consideramos pueden ser de utilidad para los luchadores que buscan mejorar la alimentación en jiu jitsu y a su vez el rendimiento.
Estos son consejos que pueden llevar adelante, pero no reemplazan el asesoramiento de un profesional de la nutrición:
Además, si buscamos cuidar la alimentación en jiu jitsu y bajar nuestro porcentaje de grasa, podemos buscar medios para reducir el consumo de grasas y aceites:
Perder peso es otra área que merece la atención individualizada de un experto.
Los profesionales de la Nutrición Deportiva tenemos que tener en cuenta tres pilares:
Menos daño causado = menos recuperación necesaria
Pérdida de peso aguda optimizada = recuperación post pesaje más sencilla
La hidratación forma parte de los puntos claves en la alimentación en jiu jitsu para mantener un rendimiento deportivo alto en los entrenamientos y en la competición.
Cuando se pierde líquido producto de la sudoración, las células se deshidratan y el plasma sanguíneo se vuelve más espeso.
Esto genera desequilibrios en los electrolitos, provocando malestares como vómitos, diarreas y en casos extremos la muerte.
Además, la sangre al ser más espesa dificulta su circulación, aumentando la frecuencia cardíaca y por tanto el esfuerzo que tiene que realizar el corazón para bombear la misma cantidad de sangre a los músculos activos con el oxígeno y nutrientes necesarios para mantener la contracción muscular, así como la eliminación de los productos de desecho generados y los intermediarios metabólicos como el lactato.
Si buscas mejorar la alimentación en jiu jitsu, debes estar atento a posibles efectos de deshidratación:
Por lo tanto, mantenerse hidratado antes, durante y después de entrenar es sumamente importante. Vamos a desarrollar algunas herramientas para asegurar que la hidratación sea la correcta en estos tres momentos.
Si buscamos cuidar la alimentación en jiu jitsu, no podemos olvidarnos de la hidratación.
Una forma de mantener la hidratación en los momentos previos a entrenar es tomar agua de manera regular y llevar un control del color de la orina; es uno de los mejores y más económicos indicadores. El color de la orina indica el nivel de hidratación del cuerpo.
Una manera de mantenerse hidratado durante el entrenamiento es tomar uno o dos tragos de agua cada 20 minutos aproximadamente, y en el caso de que el entrenamiento dure más de 60 minutos, se puede tomar una bebida que incluya hidratos de carbono.
Para llevar a cabo una correcta hidratación después de entrenar es necesario pesarse (con la menor ropa posible) antes y después de la sesión. La diferencia en el peso determina las necesidades de líquido que debería ingerir post entrenamiento.
Por cada kilo de peso que se disminuyó durante el entrenamiento corresponde a 1 litro de agua que debería tomar.
Disminución de 1 kg = reposición de 1 litro de agua
Recuperar 125-150% de las pérdidas de líquidos, con electrolitos (de alimentos o líquidos).
Para maximizar el vaciamiento gástrico es importante aportar 600-900 mL inmediatamente después del pesaje y reforzar la ingesta de volúmenes más pequeños cada 15-20 min. (15)
En 1940 William Sheldon realizó una clasificación de la forma corporal y el temperamento, y a partir de sus estudios establece 3 tipos de “somatotipos”: endomorfo, ectomorfo y mesomorfo.
En la actualidad se considera al somatotipo como fenotípico, es decir, que se puede modificar. Con el entrenamiento y con la nutrición podemos cambiar nuestra composición corporal; ciertas características genéticas, entre ellas el metabolismo, harán que este cambio sea más o menos eficiente.
Para determinar el tipo de somatotipo es necesario hacer un estudio antropométrico, el cual a través de mediciones de masa (peso), talla (altura), diámetros óseos, perímetros musculares y pliegues cutáneos permite conocer los valores de los 3 tipos de somatotipos que tiene el sujeto evaluado, determinando un valor para cada uno de ellos; mientras más alto, más porcentaje se tiene de esa forma corporal.

Según la investigación realizada por Báez et al. (16), realizada con atletas de élite, se observó que los pasadores de guardia muestran valores mesomórficos mayores.
Solo basta con mirar a Rodolfo Vieira, uno de los mejores pasadores de guardia de los últimos tiempos, y que los guardeiros tienen más valores ectomórficos, por ejemplo Braulio Estima, Romulo Barral, Keenan Cornelius o los Miyao Brothers.
Sin embargo, no es una cuestión determinista, ya que el somatotipo puede modificarse en parte gracias al entrenamiento y la dieta.
En el systematic review de Andreato et al. (2017) se encontró que hay una correlación entre el éxito deportivo y el somatotipo, siendo los luchadores principalmente mesomorfos, lo que permite diferenciar a atletas de diferentes niveles.
Los valores encontrados en los estudios antropométricos varían en sus resultados, pero todos llegan a conclusiones similares. A continuación se muestran los rangos entre el menor y mayor valor encontrado (recordar que mientras más alto, más porcentaje se tiene de esa forma corporal):
Conociendo estos valores de referencia se pueden plantear estrategias para acercarse a esos puntos, teniendo en cuenta siempre la individualidad de cada luchador.
Si bien hay un componente genético muy fuerte que establece el tipo de somatotipo, hay ciertas variables que pueden modificarse: la disminución del porcentaje de grasa y el aumento de la masa muscular. De la primera variable ya estuvimos hablando; ahora vamos a poner el foco en la segunda.
Si el objetivo es ganar masa muscular hay que tener en cuenta que esto implica un aumento del peso, por lo tanto hay que tener un control constante del mismo durante los entrenamientos.
Lo ideal sería compensar el aumento del peso de masa muscular con una disminución del peso de la masa grasa.
Una vez aclarado esto, vamos a analizar lo que Louise Burke (2000) considera como los ingredientes clave del éxito:
La alimentación en jiu jitsu es uno de los factores claves para el éxito deportivo.
La misma incluye el aporte de energía para entrenar, competir y recuperarse, estrategias individualizadas para la disminución de la masa grasa y el éxito al dar la categoría de peso en los torneos.
La hidratación antes, durante y después de los entrenamientos y las competencias, así como la recuperación de líquidos perdidos post pesaje, es fundamental en BJJ. El aumento de la masa muscular y la modificación del somatotipo son parte de los pilares a considerar en el abordaje para una mejor performance deportiva.
OSS.
Msc. Maria de los Milagros Rolón
M.N. 6183